Nostalgias

La noche. La noche, siempre. No hay nada como el silencio de una noche de verano. Ventanas abiertas, algo en el aire. Distinto.
Momento de nostalgias de diferente índole. “Nostalgia del futuro”, como comenté a alguien no hace mucho, pero también nostalgia del pasado más reciente. Pasado de días, incluso de horas. Cuatro años resumidos en un aula vacía, cuyas mesas y sillas encierran el alma de todos los que por ellas pasaron.
¿Algo aprendido? Sí, desde luego. Sin embargo, la licenciatura se llamaba “Ciencias de la vida y la experiencia”. Hace poco me dijeron que vivía con retraso al resto de las demás personas, o algo muy parecido. Indudablemente, quien me lo dijo me conocía bien. Sin melancolía no sería yo. Vivo en el pasado. Soy pasado. El futuro me da miedo, he de suponer… ¡Qué más da! Sólo sé que algo se diluyó en todo este tiempo. Que mi habitual indiferencia ha hecho que buenas personas hayan pasado por mi vida a penas sin tocarla… y al revés. No somos los mismos ahora que en el 2002, por fortuna. Mi carácter nunca ha sufrido transformaciones tan marcadas como en este período. He crecido como persona, mucho, además. Aún me queda, por supuesto. Pero siento agradecimiento. ¿A qué? ¿A quién? No sabría muy bien qué responder… Ahora comienza una nueva etapa llena de interrogantes. Espero tener arrestos para darles respuestas inteligentes. Mañana más.
Momento de nostalgias de diferente índole. “Nostalgia del futuro”, como comenté a alguien no hace mucho, pero también nostalgia del pasado más reciente. Pasado de días, incluso de horas. Cuatro años resumidos en un aula vacía, cuyas mesas y sillas encierran el alma de todos los que por ellas pasaron.
¿Algo aprendido? Sí, desde luego. Sin embargo, la licenciatura se llamaba “Ciencias de la vida y la experiencia”. Hace poco me dijeron que vivía con retraso al resto de las demás personas, o algo muy parecido. Indudablemente, quien me lo dijo me conocía bien. Sin melancolía no sería yo. Vivo en el pasado. Soy pasado. El futuro me da miedo, he de suponer… ¡Qué más da! Sólo sé que algo se diluyó en todo este tiempo. Que mi habitual indiferencia ha hecho que buenas personas hayan pasado por mi vida a penas sin tocarla… y al revés. No somos los mismos ahora que en el 2002, por fortuna. Mi carácter nunca ha sufrido transformaciones tan marcadas como en este período. He crecido como persona, mucho, además. Aún me queda, por supuesto. Pero siento agradecimiento. ¿A qué? ¿A quién? No sabría muy bien qué responder… Ahora comienza una nueva etapa llena de interrogantes. Espero tener arrestos para darles respuestas inteligentes. Mañana más.
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